Arte

Luis Benshimol destaca la vida y obra de Alejandro Otero

Construir un legado capaz de perdurar en el tiempo y que sirva de inspiración a múltiples generaciones es uno de los mayores logros a los que puede aspirar cualquier artista. No todos lo hacen, y los que lo hacen, quedan retratados para siempre como los más grandes. Alejandro Otero, por ejemplo, lo consiguió, y es por eso que Luis Benshimol, presidente de la Fundación Cruz-Diez, lo destaca con fervor a través de su portal web benshimolarte.com.

Benshimol, como buen experto en la materia, coleccionista y apasionado del mundo del arte, hace una narración exhaustiva de la vida y obra del inolvidable pintor y escultor venezolano nacido en 1921, e inicia por contar sus experiencias en París tras graduarse de la Escuela de Artes Plásticas de Caracas en 1945, para luego pasearse por sus primeras y revolucionarias creaciones, todas ellas bañadas de un simplismo maravilloso que dejó sin habla a los espectadores de la época.

Maestro de la estética geométrica, no-expresiva, antinaturalista y antifigurativa, Otero es definido como un hombre dispuesto a hacer suyas todas las fuentes inspirativas que le resultaran satisfactorias. Las obras de Mondrian, Picasso y, sobre todo, Cézanne, fueron, según Benshimol, las bases fundacionales de un Otero que, con el tiempo, llegó a romper el orden tradicional de la estética modernista y se convertiría, por derecho propio, en un ente integrador de arte y arquitectura generador de un nuevo género de abstracción bautizado como geometría urbana.

Por supuesto que todo eso y muchísimo más toca Luis Benshimol en su escrito sobre Alejandro Otero. Obvio que no deja pasar la oportunidad para destacar sus más grandes obras y el significado que tuvo (y tiene todavía) para el movimiento artístico tanto venezolano como mundial… Y no: No se trata solo este tema en el texto y en el portal; benshimolarte.com es mucho más, y para mayor información solo basta ingresar allí y deleitarse con todo lo que allí se publica.

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