Arte

Luis Benshimol: El arte de Boltanski se paseó por Bolonia

La celebración de los diez años del Museo de Arte Moderno de Bolonia (MAMbo) ha tenido en el francés Christian Boltanski a su artista invitado para el proyecto cultural de una ciudad que preparó un muy rico programa durante el verano con, por ejemplo, la exposición “Anime. Di luogo in luogo” (curada por Danilo Eccher).

Dice una reciente nota publicada en el portal de Luis Benshimol (miembro de la Junta Directiva de la Fundación Cruz-Diez) que el evento representó una muestra antológica que terminó siendo tanto la mayor exposición que Italia le haya brindado jamás a Boltanski como una especie de llamada de atención al público sobre el rol de los centros de arte que procuran espacios de conservación del patrimonio y de la producción de creación contemporánea… ¡Todo en uno!

Y es que claro, el MAMbo recibió hasta 25 obras de instalación y de video para esta muestra, transformándose (lo dicho) en más que una exposición. Fue todo un proyecto en el que se involucró a la ciudad entera en diferentes espacios, tocando temáticas que fueron desde la mortalidad y la fragilidad, hasta el paso del tiempo. Esa fue la elección del francés, basar su enfoque especial en la humanidad frágil pero específica, referido a la percepción que Bolonia tiene de sí misma.

La exposición presentó obras que datan desde los 80, y mostró desde imágenes fotográficas del artista en una especie de formación laberíntica a Volver, una pirámide isotérmica de más de tres metros de altura y cubierta de oro, remembrando las capas con las que se cubre a un inmigrante en la fase de primeros auxilios.

¿Por qué? ¡Porque así es Boltanski! Un autodefinido pintor para quien la memoria es esencial en cada una de sus obras, amén de los ritos religiosos y las pesadillas de la niñez… Vamos, que a través de sus obras al francés le encanta mostrar el interés por la narrativa de su propia historia de vida.

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