Arte

Luis Benshimol nos habla de la geometría sagrada de Eduardo Ramírez Villamizar

La Galería Durban Segnini de Miami acaba de inaugurar la muestra Geometría Propia y Sagrada del renombrado escultor colombiano Eduardo Ramírez Villamizar (1923–2004). Estamos hablando de uno de los mayores exponentes de la abstracción geométrica en la región debido a su conexión general con la realidad y, en particular, con el espacio exterior, amén de su urgencia por echar un vistazo hacia el pasado.

Explica Luis Benshimol, miembro de la junta directiva de la Fundación Cruz Diez, que Ramírez Villamizar (hombre que logró cambiar la historia del arte moderno en Colombia con su trabajo en geometría abstracta) se conecta con la naturaleza tanto con el trabajo como con su vida personal, creando en sus casas jardines que parten de la necesidad de mantener esa relación personal con el mundo natural. Justo en estos jardines fue que descubrió el hierro oxidado que le aportó la patina a sus esculturas junto con una sensación del tiempo transcurrido.

Diversos autores se refieren al trabajo del artista como poseedor de la capacidad de comunicar una forma espiritual, pues cada una de sus estructuras tiene cierta tensión religiosa. Dentro de su investigación y viajes dentro de lo sagrado conectándolo con la naturaleza, fue capaz de fusionarlo con su arte, desde sus enormes estructuras hasta las más pequeñas.

Geometría Propia y Sagrada’ es una exhibición bajo la curaduría de la Galería Durban Segnini en conjunto con Nicolás Bonilla y Adriana Herrera, quienes han preparado una sala con todas las piezas que invocan las figuras y esculturas influenciadas en la época Pre-Hispánica llevadas al mundo moderno. En otro salón, se muestran las esculturas de blancos relieves en acrílico que datan de los 70, combinadas con piezas de metal minimalistas y otras expresiones modernas. Una enorme instalación cierra la exhibición: una escultura de características orgánicas que hacen sugerencia al proceso de oxidación normal de autodestrucción.

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