Gerencia venezolana

¿Cómo tomar buenas decisiones empresariales?

Con el objetivo de cumplir con las metas financieras

Cuando el crecimiento de la economía global se ha contraído en los últimos años, según el Banco Mundial, al pasar de ritmos anuales de 4,37% en 2010 a 2,62% en 2015, el sector productivo es un actor estratégico para que los países retomen la senda de crecimiento y reviertan dicha tendencia.

En este contexto, la conquista de los mercados es prioritaria para las empresas en los cinco continentes y máxime cuando el comercio exterior internacional, según UN Comtrade, mueve más de US$36 billones anuales. Para lograrlo, la toma de decisiones es fundamental en un escenario de intensa competencia entre las Pymes –que representan más de 90% del parque fabril del mundo– y las multinacionales con presencia en todas las latitudes.

¿Cuál es la importancia de la toma de decisiones en una empresa? Según Laura Alba, Human Resources Business Partner de Michael Page Colombia, esta radica “en la viabilidad y en el sostenimiento de la misma, considerando que los mercados se han vuelto cada vez más dinámicos y competitivos. Por esta razón, las compañías son cada vez más el resultado de las decisiones a las que se enfrenta, toma y ejecuta”.

Sin importar su tamaño, para una organización saber el rumbo a seguir con el objetivo de cumplir con las metas financieras es un aspecto que marca diferencia en los mercados y le permite adaptarse a los cambios de los entornos globales y locales. Por ello, las decisiones requieren de unas condiciones básicas. ¿Cómo se toman? ¿En qué contextos se producen? ¿Cómo es la calidad de la información?

“Es simple –explica Reina–, pero en muchas oportunidades se convierte en un tema extenso y requiere de muchas reuniones para su definición cuando el grado de complejidad aumenta. Varios autores lo explican como un proceso circular que incluye cinco fases: definir el problema, analizarlo, evaluar alternativas, selección de estas y aplicar la selección”. Por su parte, Alba plantea cuatro pasos: identificar, evaluar, confrontar e institucionalizar.

Una segunda condición en este proceso es el contexto. Según Jairo Burgos, consultor empresarial y gerente de la firma Talento & Talante, este se configura con la intervención de una serie de elementos que se cruzan. “Hoy día, las organizaciones toman decisiones en entornos cada vez más cambiantes, de mucha incertidumbre, abundante o incluso excesiva información, mayor complejidad y fuerte interdependencia entre los actores”, advierte.

 

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