Memoria RAM DDR5 falsa con chips de plástico en venta
El fraude con memoria RAM ha entrado en una fase nueva y mucho más descarada. Han aparecido módulos DDR5 falsificados que ni siquiera llevan silicio dentro: los estafadores están pegando trozos de plástico o fibra de vidrio sobre la placa y vendiéndolos como memoria funcional.
Los casos se concentran en el mercado de segunda mano asiático, donde los módulos DDR5 en formato SO-DIMM para portátil llegan al comprador con un aspecto casi idéntico al original. El problema es que por dentro no hay absolutamente nada, y la estafa ya está saltando a otras regiones gracias a las plataformas de venta online.
注意喚起
DDR5のメモリの偽物が出回ってます。
一見すると普通のメモリですが、実際に搭載されているチップはただの基板、プラスチックの板です。取り外して切断して確認しました。
動作未確認のメモリーとかマジで購入する際は気をつけてください!
4090の悲劇を起こさないように! pic.twitter.com/gcKAjRDUei— TAKI (@taki_pc_1115) May 10, 2026
Contenido
DDR5 falsa con chips de plástico: así funciona el engaño
Hasta hace poco, los estafadores reciclaban módulos antiguos. Cogían memoria DDR4 o incluso DDR2 obsoleta, le pegaban etiquetas nuevas y la hacían pasar por DDR5. Una práctica burda, pero al menos los chips eran reales.
Ahora ni eso. El nuevo método consiste en montar placas con componentes meramente decorativos. La consecuencia directa es que el módulo no arranca, no es detectado por la BIOS y, en muchos casos, ni siquiera responde a la corriente.
Al abrir uno de los chips, el interior estaba completamente vacío. No había silicio, solo material de relleno….
El aviso lo dio el usuario TAKI en una publicación en X que después recogió Videocardz. Las imágenes muestran cómo, al abrir uno de los chips supuestamente DDR5, no aparece silicio por ninguna parte. Solo material de relleno.
Las pistas visuales que delatan el fraude
Detectar estos módulos a simple vista no es sencillo, pero sí existen señales claras si uno sabe dónde mirar. La primera son los bordes de la placa: en los módulos falsos aparecen redondeados y con un tono más claro que el de cualquier fabricante reconocido.
Las marcas serigrafiadas en los chips también suelen estar mal alineadas o usan tipografías que no corresponden con las de Samsung, SK Hynix o Micron. Y hay otro detalle que pasa desapercibido para muchos: el chip regulador de tensión presenta una forma extraña, distinta a la habitual en módulos genuinos.
El problema es que sin algo con qué comparar, cualquier comprador medio pasa por encima de estos detalles sin darse cuenta. Y ahí es donde el fraude funciona.
El peligro real está en los módulos para sobremesa
Si en portátil todavía hay margen para inspeccionar el módulo antes de instalarlo, en sobremesa la cosa se complica bastante. Los módulos DDR5 para PC suelen venir cubiertos por disipadores de aluminio grandes y vistosos, pensados para mejorar la refrigeración.
Esos mismos disipadores son ahora el escondite perfecto para la estafa. Resulta imposible ver lo que hay debajo sin desmontar el módulo, algo que muy pocos compradores hacen antes de instalarlo en la placa base.
Cuando el usuario descubre que la RAM no funciona, suele ser demasiado tarde para reclamar. Muchas plataformas de segunda mano no cubren este tipo de fraudes una vez que el vendedor ha desaparecido o ha cerrado el anuncio.
Mi recomendación para quien quiera ahorrar comprando RAM usada es sencilla: pedir capturas del módulo funcionando con CPU-Z, exigir foto del número de serie y desconfiar de cualquier precio claramente por debajo del mercado. Y si el vendedor se pone nervioso ante esas peticiones, ya tienes la respuesta.
