Fundación Alma Amiga: De los valores y por qué son importantes en la educación

El correcto e integral desarrollo de las personalidades de los niños, uno que les asegure un porvenir cargado de bienestar y autonomía, pasa por enseñarles los distintos valores que rigen a la sociedad


CEOVzla.- Los niños no nacen sabiendo las normas que rigen la familia o la sociedad, las cuales son un tipo de conocimiento que se va desarrollando al paso de los años, y tanto los padres como el entorno más cercano son los que ayudan a entender lo que es correcto y lo que no. De ahí la importancia de enseñar los valores cívicos que les permitan desarrollarse y convivir en una sociedad plural.

Los valores y los niños

Se entiende como las normas de conducta y actitudes según las cuales expresamos un determinado comportamiento y que están de acuerdo con aquello que es considerado como correcto. Todos los padres desean que sus hijos tengan un buen comportamiento, pero no basados en el temor o conformismo, como también convertirse en padres quisquillosos y exigentes. Existen algunos valores que son importantes asumir para mantener siempre presente y garantizar una convivencia social armónica, cumpliéndolos sin perjudicar a nadie.

Durante los primeros años de vida los niños son una esponja que van aprendiendo y probando todo, bajo una mirada que ven todo como nuevo, sin embargo, a través de pequeñas acciones, los niños van percibiendo que es lo que está bien y qué es lo que no debe hacerse:

  • A partir de los 3 años, ya saben lo que otros niños hacen mal y lo que hacen bien.
  • A partir de los 5 y 6 años, los niños tienden a mirar a los adultos y ver en ellos el claro ejemplo de los correctos, imitando en principio a los padres, que están en su entorno más cercano.

Estar en un ambiente seguro y amoroso es fundamental para que el niño adquiera buenos valores, desarrollar lazos estables con sus padres y de tener confianza en sí mismo. Con base al amor y seguridad, el más pequeño de la casa podrá aprender e interiorizar los valores éticos correctos, empezando por lo más importantes, el ejemplo de los padres al:

  • Relacionarse con los demás.
  • Pedir las cosas.
  • Ceder el asiento.
  • Repartir lo que les gusta.
  • Renunciar a algo.
  • Defender a alguien.

Cuando los padres a través de su comportamiento transmiten tolerancia, respeto, solidaridad, confianza y sinceridad empapa a los hijos de todos los valores y aprenden a actuar respetándolos siempre.

Variedad de valores

Los valores pueden variar según las culturas, familias o los individuos, como lo son:

Valores familiares, relativo a lo que la familia considera que está bien o que está mal. Depende en gran medida de los valores personales que los padres les educan a sus hijos, y aquellos que los hijos aportan a medida que crecen. Los valores familiares son los primeros que aprenden los niños, y deben ser transmitidos con paciencia, amor y delicadeza, como también pueden llegar a ser una sólida base en la que apoyar, aceptar o rechazar otras experiencias, actitudes y conductas que enfrentará el niño a lo largo de su vida.

Valores socioculturales, son los que imperan en la sociedad en el momento que vivimos y han evolucionado a lo largo de la historia, así como pueden coincidir algunas veces con los con valores familiares. Los padres intentan educar a sus hijos tomando en cuenta los valores fundamentales como el respeto, tolerancia, renuncia a la violencia, consideración y cortesía, que se contraponen a los imperantes en la sociedad como:

  • Liderazgo.
  • Egoísmo.
  • Acumulación de riqueza.
  • Ansia de poder.
  • Racismo o violencia.

Los valores familiares antes mencionados determinarán en gran medida el buen criterio que tenga el hijo para considerar estos otros valores como aceptables o despreciables, incluso para saber adaptarlos de la mejor manera posible a su vida.

Valores personales, son aquellos que se consideran imprescindibles para el individuo, generalmente son una combinación de valores familiares con los valores socioculturales, sumándoles aquellos que el propio individuo va aportándose a sí mismo según sus vivencias personales, además de los encuentros con otras culturas, que el individuo puede percibir como valiosa y las incorpora a su propio sistema de valores.

Valores espirituales, pueden ser sociales, familiares, o personales, y no tienen que ver con el tipo de religión sino con el sentimiento que alimenta esa creencia. La práctica de una religión suele ser un valor de vital importancia y trascendencia, como también la espiritualidad es una vivencia íntima y privada en cualquier tipo de creencia, además de ser un valor fundamental para la coherencia de la vida de mucha gente.

Valores materiales, son aquellos que adoptamos para permitir nuestra subsistencia, y su importancia radica en la medida que sean necesarios. En la actualidad se consideran parte de los valores materiales, el dinero, las viviendas, y todo aquello que nos asocie con el prestigio, la buena posición económica.

Valores éticos y morales, aquellos indispensables para la correcta convivencia de los individuos en sociedad. Educar estos valores depende en gran medida de que sean parte de los valores familiares y sean considerados como primordiales, para ser transmitidos a los hijos como imprescindibles:

  • Respeto, aceptar al prójimo como es, con sus virtudes y defectos, reconociendo sus derechos y necesidades.
  • Sinceridad, es el pilar en el que se sustenta la confianza.
  • Renuncia a la violencia, para que los niños no hagan uso de la violencia como un hábito.
  • Disposición a ayudar, conseguir que los niños ayuden a los adultos y a sus iguales es algo que se consigue aceptando sus ganas de ayudar, responsabilizándolos con pequeñas tareas que puedan hacer, y que al hacerlas sientan satisfacción y fortaleza.
  • Cortesía, que tiene que ver con el respeto la consideración y los modales, con hacer cosas diciendo: por favor, gracias, y puedo.
  • Consideración, tiene que ver con renunciar a los propios intereses en beneficio de los demás. Si los niños ven que sus necesidades son tomadas en serio, les será más fácil respetar a los demás.
  • Tolerancia, tiene que ver con la aceptación y respeto hacia la diversidad, las diferencias de las personas, a lo que resulta extraño, desconocido o poco habitual.
  • Responsabilidad, tiene que ver con la confianza que brindamos a los niños para que realicen algunas tareas y que las cumplirán, tiene que ver con la conciencia de que los actos incumplidos acarrean consecuencias para el niño y otras personas.

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¿Cómo educar valores a los hijos?

Los padres y cuidadores de los niños tienen la responsabilidad de inculcar todos estos valores, que son transmitidos con educación, y sobre todo durante su crianza, de una forma diferente a lo que aprendemos en la vida en nuestra cotidianidad, sobre todo en lo que ven y lo que siguen como ejemplo, aquí presentamos 8 claves para educar valores a los niños:

  • Poner pequeñas semillas desde la infancia a los niños, la niñez es la etapa donde se construye la vida, se fortalecen las raíces, que los niños aprendan a comunicarse y tener empatía por los demás.
  • Educación escolar, pero sobre todo en casa, la familia lleva el peso de inculcar valores y emociones, la educación familiar es la que desarrolla sus competencias emocionales en la vida diaria, en la escuela los niños obtienen el mayor peso de la formación intelectual.
  • Enseña con el ejemplo, el hijo repite todo lo que ven de sus padres, es la única y mejor manera de influir en los demás. Ser consecuentes en tus acciones con tus palabras, mostrará al niño principios sólidos.
  • Aprender a decir que no, marcar limites que permitan construir su personalidad, evita decir que no a todos para no enfrentar sus frustraciones, construyendo una frase que se entienda que no es posible lo que pide sin usar la palabra no.
  • Aprender a escuchar, escuchar a los niños es la única manera de entender lo que desean y necesitan, la empatía es el mejor fundamento para construir una buena comunicación entre padres e hijos.
  • Ayúdalos a ser felices con pequeñas cosas, es necesario ayudarlos a encontrar la felicidad en pequeños detalles, desarrolla sus potencialidades desde el respeto a su espacio individual hasta el de los demás.
  • Progresar y no renunciar, el niño debe aprender, dominar y poner en práctica es el esfuerzo. Si tienes un hijo en etapa escolar, sus profesores deben saber mirar el pasado, vivir en el presente y proyectar el futuro. Nunca se debe exigir un cambio de valores desde casa.
  • Optimismo, solo cuando se es optimista, se pueden educar a hijos optimistas, cuando los niños tienen una dificultad, asegúrate de darles ánimo para una nueva oportunidad y que estarás ahí para ayudarle y guiarle al éxito.

La Fundación Alma Amiga tiene dentro de sus objetivos la creación de estrategias educativas, y junto a sus grandes colaboradores, como Enrique Romero, entendemos que la educación de valores es vital para el desarrollo integral de los niños, y para asegurarles su bienestar y autonomía.

(Con información de Fundación Alma Amiga)