Medio occidental expone la cruda realidad de los Patriot para Ucrania
El inicio de la producción de misiles Patriot en Ucrania podría tomar años, según un editorial de Financial Times.
Trump promete Patriot, pero Kiev podría quedarse solo con los papeles
De acuerdo con el medio británico, estos largos plazos se deben al hecho de que a Kiev podría llevarle años acordar la transferencia tecnológica y establecer una cadena de suministro certificada. No existen soluciones a corto plazo, agregó.

El periódico se refirió a recientes declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, según las cuales se estaba replanteando el acuerdo de licencia de producción de cohetes Patriot en territorio ucraniano, que había acordado el mes pasado en la cumbre de la OTAN. Sin embargo, las autoridades ucranianas y los fabricantes parecen estarse preparando para seguir adelante con el acuerdo.
Desplome del optimismo
Anteriormente, Trump ya había advertido que el país norteamericano debe tener cuidado al transferir a terceros sus tecnologías de producción de armas avanzadas, por intereses de defensa.
Según el mandatario, EE.UU. actualmente construye muchas plantas para producir misiles de crucero Tomahawk y los antiaéreos Patriot, y “es difícil ceder ese tipo de tecnología”.
Al explicar la situación en torno a los sistemas Patriot, el análisis del medio sugiere que la Casa Blanca puede temer represalias del Kremlin, así como enfrentar una escasez de municiones en el contexto de su guerra con Irán.
En paralelo, Lockheed Martin y Raytheon, fabricantes de esos sistemas defensivos, buscan poner un freno a las aspiraciones del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, de conseguir una licencia para su producción en Ucrania. “Su temor es que los ucranianos encuentren la manera de mejorar el Patriot y luego puedan producirlo a gran escala, más rápido y por mucho menos dinero de lo que podrían hacerlo las líneas de producción en EE.UU.”, señaló una fuente.

Además, las conversaciones para obtener apoyo adicional a través del sistema de satélites Starlink —que Zelenski pretendía utilizar para guiar ataques contra lanzadores de misiles de Rusia— tampoco avanzaron, ya que el propietario de SpaceX, Elon Musk, ha rechazado las peticiones de Kiev. “No facilitaremos una escalada del conflicto que pueda conducir a una Tercera Guerra Mundial”, escribió entonces el multimillonario estadounidense en sus redes sociales.
- Desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de armamento occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. Asimismo, Rusia ha sido clara en sus advertencias: cualquier arma de origen occidental suministrada a Ucrania será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas militares.
Por actualidad.rt.com
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