Luis Benshimol destaca el legado de Sofía Ímber

El pasado 20 de febrero falleció toda una verdadera leyenda, un ícono de la prensa y la cultura en Venezuela: Sofía Ímber, la única mujer que ha recibido tanto el Premio Nacional de Periodismo como el Premio nacional de Artes Plásticas, y una de las más entrañables trabajadoras por el crecimiento y la evolución del país.

Luis Benshimol, miembro de la junta directiva de la Fundación Cruz-Diez, recuerda a Ímber en un corto pero poderoso texto publicado en su portal web oficial. Allí, el también amante del arte señala cuáles han sido las razones por las que esta destacada mujer logró convertirse en el hito que fue.

Primero, lo más inmediato: Estamos hablando de una dama que fundó y dirigió el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MACC) por un período impresionante de 30 años. Además, su trabajo encomiable a la vanguardia de la cultura artística e investigativa le hizo acreedora de la Orden del Libertador y de la Medalla de Picasso, este último reconocimiento entregado por la UNESCO y que en Ímber tiene a la primera latinoamericana en recibirlo.

Benshimol recuerda en su escrito que Sofía Ímber, aparte de muchísimos más galardones y reconocimientos nacionales e internacionales (como el otorgado en 2016 por el Museo de Arte de Miami por su trayectoria al servicio de su nación y del continente todo), fue objeto de un homenaje muy especial por parte de la Universidad Católica Andrés bello (UCAB), la cual creó la Sala de Investigación Sofía Ímber y Carlos Rangel, amén del hecho de incluir en su pensum la ‘Cátedra de Periodismo Sofía Ímber’.

El legado de esta impresionante mujer no solo se limita a lo hecho por las artes en Venezuela. Lo dicho, el periodismo fue su profesión y es por eso que deja para la historia programas emblemáticos (tanto en radio como en televisión) como ‘Buenos Días’, ‘Solo con Sofía’ y ‘La Venezuela Posible’.

Su lamentable partida no le permitió recibir de cuerpo presente un gran último y más que merecido reconocimiento: El Doctorado Honoris Causa que el decanato de la Universidad Simón Bolívar (USB) le otorgó un día después de su muerte, el 21 de febrero, pero eso es lo de menos porque en ese acto se dio la oportunidad perfecta para recordar, más que siempre, a Sofía Ímber y su impresionante legado, uno que es celebrado y admirado por Venezuela y Latinoamérica.