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Gigabyte RTX 5090: defecto de diseño que la haría fallar

Un técnico especializado en reparación de hardware acaba de destapar un asunto que va a incomodar bastante a Gigabyte. Las Gigabyte RTX 5090 llevarían un problema serio en su placa, y no hablamos de un fallo puntual de fábrica.

El defecto afectaría tanto a la gama Aorus como a la línea Gaming, y todo apunta a un cálculo demasiado ajustado en el diseño del circuito. La acusación es grave: la tarjeta estaría pensada para morir justo cuando termine el periodo de garantía.

Polémica con la Gigabyte GeForce RTX 5090Polémica con la Gigabyte GeForce RTX 5090
Polémica con la Gigabyte GeForce RTX 5090

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El problema real de la Gigabyte RTX 5090 está en su placa

Hace meses que circulan informes sobre las Nvidia Blackwell y sus líos con los conectores de alimentación. Cables derretidos, conectores chamuscados, tarjetas que se apagan sin previo aviso. Pero lo nuevo va por otro lado.

Según el análisis publicado en YouTube por el canal Northwestrepair, varias Gigabyte RTX 5090 dejan de funcionar porque la GPU pierde la alimentación principal. El síntoma es siempre el mismo: el equipo arranca, pero la pantalla se queda completamente en negro.

Se eligió un valor de resistencia cuidadosamente calculado para que el circuito terminara fallando. Los componentes se degradan gradualmente con el tiempo. Eso es normal y previsible. Lo que no esperas es que el cálculo se realice con una precisión destinada a acortar al máximo la vida útil de tu GPU.

El fallo se concentra en la línea de tensión NVVDD, encargada de alimentar el chip gráfico en varias fases. Para que se active correctamente, la señal tiene que superar el voltio. Y aquí empieza lo curioso.

Una resistencia mal calculada deja al chip sin alimentación

En la placa de la tarjeta hay una resistencia pull-up de 100 kiloohmios que controla esa señal. Las mediciones que ha hecho el técnico muestran que el voltaje queda pegado al umbral mínimo de activación, sin apenas margen.

Cualquier ingeniero de hardware sabe que los componentes envejecen. Es algo que pasa siempre, y por eso los diseños se calculan con un colchón de seguridad razonable. El problema es que en estas placas ese colchón prácticamente no existe.

Cuando la tensión cae lo más mínimo por desgaste natural, la línea NVVDD ya no se activa. La tarjeta se convierte en un pisapapeles caro. Y lo más llamativo es que el ajuste parece hecho a propósito, con una precisión que llama mucho la atención.

La reparación es sencilla, pero abre un debate incómodo

El técnico de Northwestrepair consiguió devolver la tarjeta a la vida cambiando la resistencia original por otra de menor valor. Con eso subió la tensión de la señal lo justo para que la GPU volviera a recibir alimentación sin problemas.

Es una solución barata y rápida, pero plantea una pregunta evidente. ¿Por qué no hizo Gigabyte el mismo ajuste durante el diseño? La respuesta del propio técnico apunta directamente a la obsolescencia programada.

Para los talleres independientes el descubrimiento es una buena noticia, porque ya tienen un punto concreto donde mirar cuando llegue una RTX 5090 muerta sin causa aparente. Para los compradores, la sensación es otra muy distinta.

Quien paga lo que vale esta tarjeta espera que dure años, no que se apague poco después del segundo aniversario. Habrá que ver si Gigabyte rectifica el diseño en las próximas tiradas o sigue adelante con el cálculo actual. Por el tono del análisis, lo segundo parece más probable.

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