Finanzas

por qué el salón de casa empieza a estar en peligro de extinción

El alquiler por habitaciones está de moda, y son varios los motivos. Por un lado existe una necesidad, es algo que siempre ha sucedido debido a que hay una demanda de estudiantes y trabajadores desplazados que necesitan un espacio más económico que una vivienda completa.

Esta necesidad va en aumento porque con las nuevas estructuras laborales no es raro ver a trabajadores que se desplazan a otra ciudad para trabajar, ya sea entre semana o solo unos días a la semana. Por tanto tenemos aquí un factor de la demanda estructural.

Por otro lado los precios de la vivienda, tanto en alquiler como en compra, no paran de subir en España. Y entonces se crea un desplazamiento de alquiler completo a alquiler por habitaciones, lo cual incrementa la demanda (de forma coyuntural, en principio).

Ante estos hechos hay un incremento de oferta. Pero también existe otro factor, y es que el alquiler por habitaciones no se encuadra en las limitaciones de la nueva Ley de Vivienda. Y por tanto algunos propietarios están convirtiendo sus viviendas de alquiler tradicional a alquiler por habitaciones para no tener que afrontar normas estrictas en cuanto a control de precios, desahucios y duración de los contratos.

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Los alquileres por habitaciones están transformando las viviendas

Esta transformación de viviendas «normales» en viviendas que se alquilan por habitaciones puede hacer que volver a la situación anterior no sea inmediato. Por un lado tenemos algunos requisitos fácilmente reversibles, como cerraduras en todas las habitaciones de la casa. Pero otras transformaciones son más permanentes.

El ejemplo más claro es la transformación del salón en una habitación más de la casa. Esto se da por dos motivos. Por un lado al propietario le interesa ya que puede sacar un extra de rentabilidad por la vivienda. Pero, al contrario de lo que pudiera parecer en un primer momento, algún tipo de inquilinos también prefiere esta situación donde no hay más zonas comunes que los baños y la cocina.

El salón siempre es una fuente de conflictos en los pisos compartidos. Todo lo que sea compartir un espacio limitado lo es, pero en este caso también tiene asociados ruidos y posibles invitados no deseados por parte de alguno de los inquilinos.

Lo cierto es que el perfil de de inquilinos estudiantes sí que suele querer tener un salón común. Pero el perfil de inquilino trabajadores no tanto, ya que prefiere tranquilidad y que no haya «fiestas» o «reuniones» de mucha gente que genere molestias.

¿Volverán los salones?

En España estamos viendo una transformación de viviendas tradicionalmente grandes en viviendas sin salón para ser alquilada por habitaciones. Y aunque la transformación de un salón en una habitación es reversible, requiere una obra y por tanto estas transformaciones pueden acabar siendo permanentes.

Si la Ley de Vivienda relaja ciertos tipos de ventajas que tienen los arrendamientos urbanos tradicionales de larga duración quizá vuelvan los salones. Pero una vez que existe una demanda, una oferta especializada y ciertas transformaciones complicadas de revertir suele ser complicado volver a la situación anterior.

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