Rusia avanza en el frente y lo evidencia con hechos, rompiendo la narrativa que vende Zelenski
Mientras la atención de la comunidad internacional se centra en nuevas cumbres donde el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, insiste en solicitarles más financiación a sus patrocinadores occidentales, la realidad del conflicto se define en el campo de batalla.
La ofensiva rusa no se detiene, en especial en la dirección hacia la localidad de Dobropolie, situada en el noroeste del Donbass y convertida últimamente en un nudo estratégico-logístico. Su control permitiría a las fuerzas rusas allanar el camino hacia dos centros clave de la zona: Kramatorsk y Slaviansk, completando así la liberación de la República Popular de Donetsk.

Las Fuerzas Armadas rusas continúan su avance paso a paso, destruyendo las posiciones del enemigo y, recientemente, atravesaron una línea de fortificaciones de tres niveles. Lo que antes parecía una barrera inexpugnable se derrumbó ante los golpes precisos de las armas rusas.
Un efectivo de una unidad de reconocimiento aéreo, Prójor Samarin, relató a RT: “Inicialmente, mediante drones de reconocimiento observábamos por dónde podía avanzar un grupo de asalto, inspeccionábamos senderos en busca de minas, trampas explosivas y posiciones defensivas del enemigo. Cuando detectábamos algún objetivo, primero actuábamos contra él”.
Su misión era detectar y perseguir “objetivos aéreos, principalmente drones de gran tamaño, utilizados para lanzar minas contra posiciones” de las unidades de asalto propias.
El avance en el frente es el resultado del trabajo coordinado de diferentes unidades, cada una de las cuales cumple una misión específica. Mientras unas llevan a cabo tareas de asalto, otras garantizan las condiciones necesarias para su ejecución: inspeccionan el terreno, despejan las rutas de minas y establecen las comunicaciones.
“Nuestra tarea no es eliminar al mayor número posible de enemigos”, confesó el explorador y guía de fuego de una unidad del 237.º Regimiento de Asalto de Guardia de las Tropas Aerotransportadas de Rusia, alias ‘Max’. Y aclaró: “Es localizar todos los puntos de peligro, realizar el desminado y minimizar las bajas entre nuestras tropas; encontrar las rutas óptimas, establecer las comunicaciones para que los compañeros avancen por la ruta establecida, no sufran explosiones, permanezcan en contacto, estén abastecidos de alimentos, agua y todo lo necesario”.
El presidente ruso, Vladímir Putin, apreció los éxitos en los combates cerca de Doropolie y destacó que el enemigo ya no tiene líneas defensivas preparadas de antemano en las afueras de la ciudad. Por lo tanto, con un avance continuo y una labor sistemática, es cuestión de tiempo que esta localidad estratégica se una a las otras tantas liberadas por Rusia.
Por actualidad.rt.com
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