Tecnologia

Windows 11 acumula fallos graves en 2026 y enfada a usuarios

Microsoft está atravesando uno de los peores arranques de año que se recuerdan en Windows 11. Una sucesión de actualizaciones defectuosas ha dejado equipos sin arrancar, ordenadores que no se apagan, conexiones rotas e incluso bloqueos serios por BitLocker. El trámite mensual rutinario se ha convertido en una lotería peligrosa para millones de personas.

Lo preocupante no son los errores en sí, porque eso forma parte de cualquier sistema operativo masivo. Lo grave es la frecuencia con la que se repiten y la sensación cada vez más extendida de que los parches están provocando más daños que arreglos. En Cultura Informática llevamos meses viendo el mismo patrón mes tras mes, y la cosa pinta fea.

Fallos de Windows 11 2026Fallos de Windows 11 2026
Fallos de Windows 11 2026

Contenido

Los fallos de Windows 11 que han marcado el año

El año arrancó con la actualización KB5074109 de enero, y lo que parecía un parche de seguridad rutinario fue el detonante de una cadena de fallos en cascada. Primero apareció un error que tumbaba las conexiones de Escritorio Remoto, después otro que impedía apagar e hibernar el equipo, fallos en juegos, problemas con el panel de NVIDIA, errores en gráficas AMD y un Outlook clásico totalmente inutilizado por su interacción con OneDrive y Dropbox.

Y eso solo era el principio.

Microsoft reconoció el error UNMOUNTABLE_BOOT_VOLUME acompañado del pantallazo de la muerte en ordenadores con Windows 11 24H2 y 25H2.

Equipos que no arrancan y desinstalaciones imposibles

El golpe más duro llegó pocos días después. Lo que más indigna es que ni siquiera la solución funcionaba del todo bien, porque muchos usuarios que intentaban revertir el parche se topaban con el error 0x800f0905, que bloqueaba la propia desinstalación. O sea, ni con la actualización ni sin ella, atrapados.

Microsoft sacó dos parches fuera de banda, KB5077744 y KB5078127, que arreglaron parte del destrozo pero dejaron intacto el problema de arranque en las versiones 24H2 y 25H2. Para cualquier administrador de sistemas o para quien depende del PC para trabajar a diario, esto es sencillamente inaceptable.

Y entonces llegó febrero, con la actualización KB5077181 amontonando más leña al fuego: caídas de WiFi, Bluetooth roto, fallos de audio, bloqueos en portátiles gaming y distorsiones de renderizado en gráficas NVIDIA. Lo más sangrante es que Microsoft seguía afirmando en sus notas oficiales que no tenía constancia de ningún problema. Surrealista.

El parche de abril que pone en jaque tus datos

Por si faltaba algo, llegó el parche KB5083769 de abril y la cosa se puso seria de verdad. Afecta a Windows 11 24H2 y 25H2, mete los equipos en bucles infinitos de arranque con pantallazos azules y mosaicos pixelados en pantalla. Hasta ahí, mal pero recuperable.

El problema real es el daño colateral. El parche puede forzar al sistema a pedir la clave de recuperación de BitLocker al reiniciar, y si no la tienes guardada en tu cuenta de Microsoft o en un USB, tus datos quedan virtualmente inaccesibles. Hablamos de pérdida real de información para gente que muchas veces ni siquiera sabía que su disco estaba cifrado.

Microsoft necesita frenar y replantear sus prioridades

Lo digo sin rodeos: Windows 11 está fallando justo cuando Microsoft más necesitaba demostrar solidez, con el fin del soporte de Windows 10 ya consumado y millones de equipos pendientes del salto al nuevo sistema. La respuesta de la compañía, en vez de centrarse en estabilidad, sigue siendo meter más Copilot, más IA y más funciones que nadie ha pedido mientras los parches básicos rompen máquinas a diestro y siniestro.

Lo que veo aquí es una empresa que ha priorizado la velocidad de lanzamiento por encima del control de calidad, y los usuarios estamos pagando la factura cada Patch Tuesday. La recomendación sensata, a estas alturas del año, pasa por pausar Windows Update durante al menos diez días tras cada parche y echar un ojo a los foros antes de instalar nada. Triste tener que decirlo de un sistema operativo de pago, pero es lo que hay.

Ver fuente