¿Naciste o te hiciste un líder?

¿El Líder es algo genético o se aprende?

Hay personas que, desde que empiezan a vivir en el aspecto laboral, de la nada comienzan a demostrar una capacidad peculiar para adelantarse a hechos. Suelen ser capaces de predecir o estar, con poco esfuerzo, como la cara de una organización sin haber tenido algún entrenamiento.

Sin embargo, dentro de las empresas se cuenta, por lo general, con personal talentoso, pero con carencias en sus habilidades personales.

Ante esta realidad, la necesidad de educación y capacitaciones es prioritario. José Alberto Carpio, especialista en talento humano, dijo que «la administración moderna plantea que alguien será un buen jefe, siempre y cuando combine y equilibre las competencias duras, con las blandas. Son habilidades interpersonales como el liderazgo, comunicación, integridad, responsabilidad, pasión, motivación, negociación, toma de decisiones, capacidad de análisis y reflexión».

López señaló que se ofrecen un montón de cursos, conversatorios y cursos de niveles superiores que buscan hacer crecer, en lo personal, a los ejecutivos.

Sin duda, estas capacitaciones influyen para la toma de decisiones, formar grupos de trabajo de alto rendimiento y mantener motivado al personal. Cosa que no se aprende en las escuelas.

¿Qué debe tener un buen líder?

Cristina Cubero, gerente de Deloitte, señala que «un buen líder es el que logra el enfoque a la persona y se convierte en inspirador y estratega». Esto, a la postre, genera beneficios a la empresa, pues se adopta una imagen que se diferencia del resto. Admite que «los ingredientes de un buen líder» deben ser:

  • Se debe enfocar en la persona (compensación y beneficios).
  • Siempre pensar para qué y por qué se hace el trabajo.
  • Se piensa en el propósito de la empresa.
  • Se preocupa por la innovación constante. Otorga valor agregado sobre la competencia.
  • Es inspirador, enérgico, estratégico y con grandiosas relaciones interpersonales.